Las ciudades de España están a punto de llenarse de estos insectos, pero los expertos avisan de que no se pueden tocar porque están protegidos porque se consideran ganado productivo

Publicado el: 24 de abril de 2026 a las 18:36
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Enjambre de abejas en una rama junto a una casa durante la enjambrazón en primavera en España.

En abril de 2026, muchas personas están viendo escenas poco habituales en parques, patios y fachadas. Una “bola” de abejas se posa en una rama, en una barandilla o junto a una ventana y, de repente, el vecindario se llena de dudas. En Huesca, los bomberos municipales ya están reubicando varios focos estos días tras avisos ciudadanos.

¿Hay que preocuparse? En la mayoría de los casos, no, porque no es una plaga ni un ataque, es enjambrazón, un proceso natural con el que las colonias se reproducen y buscan casa nueva. Y este año la meteorología está haciendo que lo notemos más.



Una colmena que se queda pequeña

La enjambrazón ocurre cuando una colmena sana crece tanto que se queda sin espacio. En plena primavera, con flores a tope y la reina poniendo huevos a gran ritmo, la población se dispara. Una colmena puede albergar hasta unas 60.000 abejas y, cuando la presión interna sube, la naturaleza tiene su “plan B”.

Ese plan consiste en dividir la familia. La reina vieja sale con parte de las obreras, a veces hasta la mitad de la colonia, para fundar un nuevo hogar. Mientras tanto, en la colmena original se cría una nueva reina que tomará el relevo.



El enjambre que ves es una parada en el camino

Lo que impresiona en la calle es el volumen. Un enjambre puede parecer una nube viva y dar respeto, sobre todo si aparece en una terraza, en un colegio o en un portal con mucho paso. Pero hay un detalle importante, esas abejas están de tránsito y suelen estar más centradas en proteger a su reina que en defender un territorio.

En esa parada temporal, las exploradoras buscan un hueco definitivo. Puede ser una grieta en una pared, el interior de una chimenea, el cajón de una persiana o el tronco hueco de un árbol. El grupo suele quedarse uno o dos días quieto antes de moverse al sitio final.

Por qué este año parece que hay más

La explicación no es misteriosa, es meteorológica. Tras meses con lluvias y una floración muy generosa, las colmenas llegan a primavera especialmente fuertes. Más flores significan más néctar, más cría y más abejas, y esa cadena termina empujando a más enjambres a salir.

Además, la lluvia continua puede “encerrar” a las abejas varios días en la colmena. Cuando por fin llega una jornada soleada y cálida, muchas colonias aprovechan a la vez y los avisos se concentran. La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 lo resume de forma directa, con inviernos suaves y primaveras lluviosas las salidas se disparan.

En la Comunidad de Madrid, el propio 112 habla de un rango anual de 250 a 600 salidas por enjambres, muy condicionado por el tiempo. Y hay un dato que ayuda a entender por qué mayo se vuelve loco, alrededor del 70% de esas actuaciones se concentran en ese mes, el “mes de las flores”. No es poca cosa.

Qué hacer si aparece uno cerca de tu casa

Lo primero es no convertir la curiosidad en un problema. Mantén la calma, aléjate sin movimientos bruscos y evita acercarte para hacer fotos a medio metro, por tentador que sea. Si no se sienten amenazadas, lo normal es que no piquen, y además una picadura para la abeja suele significar su muerte.

Si el enjambre está en una fachada o cerca de ventanas, una recomendación práctica es cerrarlas y mantener a niños y mascotas lejos. Si no tienes claro si son abejas o avispas, aplica la misma regla de oro, distancia y aviso, porque manipular un nido puede disparar el riesgo. La guía del 112 madrileño también insiste en no arrojar nada sobre el enjambre, y si está dentro de una habitación aconseja dejar la ventana abierta y cerrar las puertas interiores para aislar el espacio.

A partir de ahí, lo sensato es avisar al 112 si está en una zona de paso o supone riesgo. En Huesca, los bomberos recuerdan lo mismo, ante cualquier avistamiento en zona de riesgo la llamada es al 112 y ellos valoran la intervención. Esa valoración importa mucho, porque no todos los casos requieren actuación.

Reubicación y por qué no se deben matar

En España, las abejas melíferas no son “bichos cualquiera”. Desde el punto de vista legal se consideran ganado menor y se rigen por normativa específica, entre ella el Real Decreto 209/2002 sobre ordenación de explotaciones apícolas. Por eso, el objetivo habitual de los operativos es la reubicación, no la eliminación.

El procedimiento suele ser bastante artesanal, aunque esté muy protocolizado. Los equipos recogen el centro del enjambre, donde está la reina, y lo introducen en una caja para el traslado. Cuando la reina entra, el resto la sigue, y después se coordina el movimiento a un apiario con ayuda de apicultores colaboradores, como ya ocurre en Huesca.

Este enfoque no es solo “por proteger a un insecto”. Las abejas son pieza clave en la polinización y, con ello, en la salud de los ecosistemas y la agricultura. Si las perdemos, perdemos mucho más que miel.

Lo que nos dice sobre naturaleza y comida

Conviene recordarlo con datos, no con nostalgia. La FAO señala que más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización, y las abejas están entre los polinizadores más importantes. En la práctica, eso se traduce en frutas, hortalizas y frutos secos que llegan al mercado gracias a ese trabajo silencioso.

Por eso, cuando en abril vemos enjambres en plena ciudad, también estamos viendo una señal de cómo la naturaleza se adapta a nuestros espacios. Nuestras casas, con huecos y cámaras de aire, pueden convertirse en sustitutos de oquedades naturales, algo que los servicios de emergencias explican con claridad. Compartimos territorio, aunque no siempre nos demos cuenta.

El reto es convivir sin miedo y con cabeza. Si hay riesgo, se actúa y se reubica, y si no lo hay, se deja que el enjambre siga su camino. 

La guía oficial con recomendaciones sobre cómo actuar y por qué se protege a estos polinizadores está publicada en la Comunidad de Madrid.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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