Medir altura de árboles y edificios con LiDAR permite estudiar la evolución de bosques y ciudades

Publicado el: 17 de abril de 2026 a las 13:05
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medir altura de árboles y edificios con lidar

La capacidad de medir altura de árboles y edificios con LiDAR ha dado un salto tecnológico gracias a un nuevo método desarrollado por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el CREAF. Esta herramienta permite analizar la estructura vertical del territorio con una resolución inédita de 2 × 2 metros, abriendo nuevas posibilidades en investigación ambiental, planificación urbana y gestión forestal.

Más allá de mejorar la precisión, el sistema introduce un avance clave: la posibilidad de comparar datos en el tiempo, lo que permite entender cómo evolucionan los ecosistemas y las ciudades.



Medir altura de árboles y edificios con LiDAR da un salto clave en precisión y análisis territorial

Un nuevo método desarrollado en Cataluña permite analizar la estructura vertical del territorio con una resolución inédita.

Este sistema permite vigilar cómo evoluciona el paisaje, captando mucho más que una imagen estática. Al comparar las diferentes épocas, es posible rastrear el crecimiento de los bosques y medir la recuperación tras un incendio forestal.

Las pruebas realizadas en Cataluña confirman una precisión asombrosa en los datos recabados en miles de kilómetros cuadrados. Gracias a este análisis, se localizó un árbol gigante en Girona de casi cincuenta y cinco metros, validando totalmente el modelo empleado.



Un avance tecnológico que mejora la precisión del análisis territorial

El nuevo método permite trabajar con datos LiDAR con un nivel de detalle sin precedentes en grandes superficies. Frente a técnicas anteriores, que presentaban limitaciones en zonas complejas o con vegetación densa, este sistema integra grandes volúmenes de datos con modelos avanzados para obtener resultados mucho más fiables.

La tecnología LiDAR, basada en pulsos láser emitidos desde vuelos aéreos, genera millones de puntos que reconstruyen el territorio en tres dimensiones. La clave de este avance está en su capacidad para procesar esa información de forma masiva y convertirla en modelos digitales precisos, reduciendo errores habituales y mejorando la calidad del análisis.

La dimensión temporal: entender cómo cambia el territorio

Uno de los grandes saltos del sistema es su capacidad para analizar la evolución del territorio. No se trata solo de obtener una fotografía puntual, sino de comparar diferentes momentos y detectar cambios en la altura de la vegetación o de las construcciones.

Esto permite estudiar procesos como el crecimiento de los bosques, la regeneración tras incendios o la transformación urbana. La incorporación de esta dimensión temporal aporta una visión mucho más completa del paisaje y facilita la toma de decisiones en gestión ambiental y territorial.

Validación en Cataluña con datos de alta precisión

El método ha sido validado en Cataluña mediante tres modelos digitales que cubren 65.000 kilómetros cuadrados. El análisis se ha apoyado en miles de puntos de control tanto en edificios como en zonas forestales, lo que garantiza una elevada fiabilidad.

Entre los resultados destaca la identificación del árbol más alto de Cataluña, un plátano de sombra en Girona que alcanza los 54,55 metros. También se han detectado patrones de crecimiento en distintas especies y se ha analizado el desarrollo vertical de áreas urbanas de Barcelona, donde algunos edificios superan los 100 metros.

Aplicaciones clave en gestión forestal y planificación urbana

Las aplicaciones de este sistema son amplias y directas. En el ámbito forestal, permite estimar el volumen de madera, analizar el crecimiento de las especies y evaluar el impacto de incendios o sequías.

En las ciudades, facilita el estudio del crecimiento vertical, la planificación de infraestructuras y la evaluación de riesgos asociados a la densidad urbana. En un contexto de cambio climático y expansión urbana, disponer de datos precisos se convierte en una herramienta estratégica para la gestión del territorio.

Datos abiertos para impulsar la investigación y la innovación

Otro de los aspectos más relevantes es el acceso abierto a los datos. La información generada sigue los principios FAIR, lo que permite su reutilización por investigadores, técnicos y ciudadanía.

Las plataformas digitales habilitadas permiten consultar, descargar e incluso enriquecer los datos, favoreciendo la colaboración científica.

Este enfoque abre la puerta a nuevas aplicaciones en biodiversidad, planificación territorial y educación ambiental.

En el sector forestal, la tecnología ayuda a calcular la madera disponible y los daños por sequía. Es una herramienta vital para conocer la salud de nuestros montes y planificar cómo llevar a cabo su gestión de manera sostenible y resiliente.

Las ciudades también se benefician al medir su crecimiento vertical y planificar mejor sus infraestructuras. Disponer de estos datos estratégicos resulta fundamental para organizar territorios que hoy se enfrentan al reto del cambio climático.

La posibilidad de medir altura de árboles y edificios con LiDAR marca un antes y un después en el conocimiento del territorio. No solo mejora la precisión, sino que permite entender cómo evolucionan los ecosistemas y las ciudades con el paso del tiempo.

Con aplicaciones clave en gestión ambiental, planificación urbana y adaptación al cambio climático, esta tecnología se posiciona como una herramienta esencial para afrontar los retos del futuro.

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