Aragón libera linces ibéricos en el valle del Ebro para recuperar la especie en un proyecto de reintroducción, un avance más propio de restauración ecológica que de conservación pasiva, según el Gobierno autonómico.
Un paso clave. La liberación progresiva busca consolidar una nueva población estable en el noreste peninsular, fuera de sus núcleos tradicionales.
El objetivo con esta liberación de esta especie es dar forma a las condiciones necesarias para que el lince pueda establecer poblaciones estables y autosuficientes.
Y es que la mera presencia de este depredador ayuda a la hora de equilibrar las poblaciones de otras especies y favorecer la biodiversidad.
Aragón libera linces ibéricos en el valle del Ebro para recuperar la especie
La reintroducción avanza con nuevas parejas y un control científico para consolidar la población.
Aragón libera linces ibéricos en el valle del Ebro para recuperar la especie con la llegada de nuevos ejemplares, un proceso más propio de programas avanzados de conservación que de actuaciones puntuales, según el Ejecutivo.
La siguiente liberación ya está prevista. El 29 de abril se soltará una segunda pareja formada por Worbi y Waka, procedentes de centros especializados.
Estos ejemplares continúan el proceso iniciado. Tras la liberación de Windtail y Wynx, los primeros linces reintroducidos en la zona, marcando un hito en Aragón.
Adaptación previa para garantizar la supervivencia
Antes de su liberación definitiva, los linces pasan por una fase de aclimatación, un método más eficaz que la suelta directa en el medio natural, según los técnicos.
Durante este periodo. Aprenden a cazar conejos en cercados de presuelta, clave para su supervivencia.
Los primeros ejemplares. Han permanecido en un recinto de 18.000 metros cuadrados, mostrando comportamiento adecuado. Este paso resulta esencial para asegurar una transición progresiva al entorno natural, minimizando riesgos.
Un entorno favorable con alimento y protección
La zona elegida ofrece condiciones óptimas, un hábitat más propio de territorios históricos del lince que de nuevas áreas de colonización, según los estudios.
El área comprende 27.500 hectáreas en la cuenca del Huerva, con alta densidad de conejos, su principal presa. Además, cuenta con protección ambiental.
El 70 % pertenece a la Red Natura 2000, lo que garantiza la conservación y el paisaje combina matorral, pinares y cultivos tradicionales, favoreciendo refugio y alimento.
Seguimiento constante con tecnología avanzada
Aragón libera linces ibéricos en el valle del Ebro para recuperar la especie con un control científico continuo, un enfoque más propio de conservación moderna que de métodos tradicionales, según el proyecto.
El seguimiento será exhaustivo mediante collares GPS y radioseguimiento para analizar movimientos y comportamiento, clave para evaluar el éxito. También se implementan medidas preventivas.
Bebederos, rampas en balsas y acciones contra atropellos, reduciendo riesgos y que permite actuar a tiempo. Ante posibles amenazas en la fase inicial, mejorando la supervivencia.
Objetivo: crear una población estable en el valle del Ebro
La zona elegida ofrece condiciones óptimas, un hábitat más propio de territorios históricos del lince que de nuevas áreas de colonización, según los estudios.
El proyecto busca consolidar una población de linces ibéricos, un reto más propio de restauración ecológica que de conservación puntual, según el Gobierno de Aragón.
El plan incluye la liberación de hasta cuatro parejas autorizadas, ampliando la presencia de la especie. Este avance es clave porque extiende su distribución hacia el valle del Ebro, fuera de sus áreas habituales.
Un paso decisivo para garantizar la recuperación a largo plazo del lince ibérico, una especie emblemática.
Además, el proyecto tiene una dimensión social y económica, al generar oportunidades vinculadas al turismo de naturaleza y a la sensibilización ambiental.
Aragón libera linces ibéricos en el valle del Ebro para recuperar la especie como parte de una estrategia que refuerza la biodiversidad y demuestra el éxito de la reintroducción, según el Ejecutivo. Un proceso en marcha y con gran impacto para el futuro de la especie.











