La nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados genera debate

La nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados genera debate

El aprovechamiento de los recursos, la prevención respecto a la generación de residuos y la reducción de los impactos adversos sobre el medio ambiente cuando estos residuos se gestionan son los pilares de la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados. Una ley que se ha renovado tras 10 años de funcionamiento. Sin embargo, grupos ecologistas como Greenpeace, Amigos de la Tierra o Ecologistas en Acción han comunicado que el nuevo texto legislativo no les satisface. ¿Los motivos? Los bajos objetivos de reducción, el hecho de no haver contemplado la obligación -y regulación en ese sentido- de la recogida selectiva de materia orgánica y la transformación en compost; un calendario poco exigente respecto a la retirada de las bolsas de plástico de un solo uso o la inclusión de la incineración como opción de gestión de residuos ... Estas organizaciones se quejan de haber perdido la oportunidad de crear una ley que respondiera a la necesidad de avanzar hacia el ‘residuo cero 'y la reducción de la contaminación producida por la incineración de residuos y los vertederos.

¿Donde pone énfasis la nueva ley?
La nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados impulsa el envase retornable y quiere favorecer la implantación en España del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR). Este sistema premia al ciudadano que guarda en casa el envase reutilizable (botellas de vidrio, latas) y lo lleva a la tienda donde lo ha comprado, a cambio de una cantidad de dinero. Se trata de un sistema que está activo en nueve países europeos con el objetivo de reducir la generación de nuevos residuos reutilizando los envases que lo permitan. La nueva ley quiere conseguir una reducción del 10% en la generación de residuos para el año 2020. Alemania es uno de los países que cuenta con máquinas expendedoras, distribuidas en diferentes comercios, donde hay que insertar el envase retornable a cambio de 10 a 25 céntimos por envase devuelto.

La ley destaca también que en 2018 deberán haber quedado erradicadas las bolsas de plástico de un solo uso no biodegradables. En 2007 se comercializaron 10.500 millones de unidades de bolsas de plástico de un solo uso y el Plan Nacional de Residuos dicta que en 2015 hay que haber reducido el 70%. Además, las bolsas de plástico de un solo uso deberán llevar impreso un mensaje sobre sus efectos nocivos sobre el medio ambiente, a partir del 2015.

La nueva ley contempla la certificación forestal por primera vez, coincidiendo con el Año Internacional de los bosques. Por lo tanto, a partir de ahora los envases hechos de material proveniente de bosques como la madera, el papel, el corcho o la resina natural estarán etiquetados con una certificación forestal FSC que asegurará al consumidor que ese producto procede de bosques gestionados bajo estrictos criterios ambientales. También añade mecanismos para priorizar el reciclaje de papel dentro de la Unión Europea.

Además incorpora la creación de una comisión para la cooperación técnica y la coordinación entre administraciones públicas en temática de residuos.

El Congreso de los Diputados ha aprobado, este jueves, la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados. La nueva ley permite poner en marcha del Sistema de Depósito Devolución y Retorno (SDDR), con el objetivo de ayudar a reducir la generación de residuos y aumentar las cuotas de reciclaje. El debate está servido, hay detractores y defensores, pero ... ¿Qué significa la nueva ley? ¿Qué cambiarà a partir de ahora en cuestión de recogida de residuos, reciclaje y gestión de residuos?

Interrogantes respecto al SDDR
¿Cuando entrará en vigor el SDDR? ¿Convivirá este sistema con la recogida de envases habitual (contenedores verde, amarillo, azul) destinada a reciclaje? La nueva ley no determina estas cuestiones. Además, las patronales del reciclaje se han mostrado disconformes con el nuevo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno porque esta nueva mecánica de gestión puede desestabilizar el negocio del reciclaje. También se han opuesto al nuevo sistema algunas organizaciones de consumidores y la Federación Española de Industrias de la Alimentación, entre otros. Argumentan que la implantación del SDDR supondrá un gasto de entre 400 y 600 millones de euros. Por otro lado, organizaciones como Greenpeace, la plataforma Retorna o Ecologistas en Acción ven como positivo el SDDR por la mejora que supondrá respecto a la prevención y reutilización y también porque generará empleos verdes.

Algunos datos más ...
-Según datos de Retorna, en España sólo se recicla el 30% de los envases.
-El 52% de la basura generada sigue acabando en el vertedero, según informaciones de Eurostat
-El nivel de reciclaje de envases está por debajo de lo que exige Bruselas.
-El Sistema de Devolución y Retorno de envases (SDDR) podría crear más de 14.000 puestos de trabajo, según CCOO, y supondría la instalación de 20.000 máquinas expendedoras de envases a lo largo de todo el estado español. Cada máquina costaría unos 20.000 euros.

 

Para entender mejor el debate generado y tener la información desde todos los puntos de vista, Sostenible ha recogido una serie de opiniones al respecto de la nueva ley y el SDDR:

El sentido común se impone en la guerra de los envases (Un artículo de Miguel Aballe. Doctor en Ciencias Físicas y Director de la Asociación de Latas de Bebidas)
El lobby del reciclaje mínimo quiere mantener a España a la cola de la gestión de residuos de envases (Un artículo de Gustavo Catalán, Director de Comunicación de Retorna)
El mínimo esfuerzo (Un artículo de Albert Punsola)

Otros artículos relacionados:
La batalla del envase reutilizable (Un artículo de Ramon Folch)

http://www.sostenible.cat/

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