Pollo ecológico con certificado de calidad

  • Un contexto en el que el pollo ecológico se conforma como uno de los productos estrella, en esta nueva manera de entender la alimentación y la importancia del compromiso con el medio ambiente.

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El auge en el consumo de productos ecológicos no es una mera casualidad. Estudios contrastados, datos fehacientes y el cambio en el estilo de vida de personas comprometidas, no solo con su salud sino con el medio ambiente, explican este nuevo escenario. Una situación en la que en un alto porcentaje las personas apuestan por la calidad de lo que están comiendo y se preocupan por el contenido de las etiquetas.

La importancia de los certificados de calidad al comprar pollo ecológico

Además de las ventajas de los productos ecológicos, es muy importante conocer cómo identificarlos. Evitar que nos den gato por liebre, o en este caso pollo común por pollo ecológico. Para evitar que así sea, debes saber que la mejor manera de conseguirlo es comprar este tipo de carne en lugares en los que se cumplan todos los requisitos y las garantías.

Pollo ecológico con certificado de calidad

Una de las empresas de mayor calidad, que apuesta por la transparencia que requiere este tipo de alimentos, es Campos Carnes Ecológicas. En su página web puede comprarse uno de los mejores pollos ecológicos de España: el pollo ecológico de Campos Carnes.

Es importante que cuando compremos este tipo de carne podamos comprobar en la etiqueta esa condición de ecológico. De esta manera nos aseguramos que la carne que llevamos a la mesa, no solo corresponde a pollos criados en libertad, sino a pollos que han sido alimentados con los alimentos propios de las dehesas en las que están criados, además de un aporte de cereal 100% ecológico: una mezcla de cereales, semillas y harinas que dan lugar a una carne libre de alérgenos y 100% ecológica.

En el caso de Campos Carnes Ecológicas, es importante el poder certificar que sus pollos y su crianza están avalados tanto por el Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE), así como por la entidad de certificación de producto acreditada por ENAC y el organismo de control autorizado por la Unión Europea.

Esto último en aplicación del régimen de control definido en el Reglamento (CE) 834/2007 y ampliado en el Reglamento (CE) 889/2008. Unos reglamentos que persiguen la autenticidad y el cumplimiento de toda la normativa en el proceso de producción y etiquetado de los productos ecológicos en el que te debes fijar al comprar la carne de pollo.

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En términos prácticos, los "sellos" que podrás ver en las etiquetas de los pollos te van a indicar esos cumplimientos estrictos con los reglamentos, así como con otros, de los que te acabamos de enumerar. Ojo, por lo tanto, con las etiquetas y con esos certificados. En el caso de Campos Carnes, además de ese "sello" que avala el cumplimiento con las directrices europeas, cuenta con una certificación adicional que demuestra la existencia de controles aún más exhaustivos si cabe. Son precisamente estos últimos controles adicionales los que marcan la diferencia en el universo de la carne ecológica de Campos.

Propiedades del auténtico pollo ecológico

Unos cuantos ejemplos en definitiva de todo lo que debe arrojar un certificado en un producto ecológico en general y de un pollo de estas características en particular. Solo así puedes garantizar que vas a comer una carne con todas esas propiedades esperadas de esa condición de ecológico y que va mucho más allá del color:

  • La carne de un pollo ecológico y orgánico ni se encoge ni suelta agua.
  • Se trata de una carne baja en grasas rica en proteínas, lípidos, vitaminas y minerales.
  • Una pechuga de pollo ecológico (100 gr) posee un 4% más de proteína, mientras que el contenido en minerales se dispara hasta alcanzar un 54% más de minerales con respecto a un pollo normal. Porcentajes que aún aumentan más cuando hablamos de los muslos de pollo y datos que justifican el por qué cada día son más los que se inclinan por este tipo de carnes.
  • El compromiso con el medio ambiente al comprar este tipo de alimento. Qué duda cabe que la ausencia de químicos en los procesos de crianza son un claro ejemplo de la apuesta por la sostenibilidad del planeta. Una manera por lo tanto no solo de comer sano, sino de aportar nuestro granito de arena para mejorar el planeta y las condiciones de vida de los animales. La crianza en libertad dista mucho de los hacinamientos y de los procesos cárnicos en las granjas que se alejan de estos procedimientos que cuentan con los certificados que nos ocupan.

Datos que demuestran no solo por qué hay que llevar a nuestra cocina pollo ecológico, sino también que es importante que ese pollo esté certificado. Solo así podremos disfrutar no solo del sabor de un animal criado en libertad y libre de químicos, sino de los nutrientes derivados de la crianza, de la alimentación y de otros aspectos que solo se dan en cárnicas ecológicas como en Campos Carnes Ecológicas.


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