Suelos más cálidos almacenan menos CO2

  • El calentamiento global liberará CO2 de los suelos a nivel mundial, según una nueva investigación científica que empleó datos de más 3600 hectáreas de tierra de diferentes puntos del planeta y descubrieron que el almacenamiento de carbono ‘desciende drásticamente’, a medida que aumentan las temperaturas medias.

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Retroalimentación positiva

La retroalimentación positiva en este caso consiste en que el cambio climático acelera el calentamiento global y este a su vez, dispara la cantidad de CO2 que se libera a la atmósfera, lo que afecta negativamente al efecto invernadero acentuándolo, un factor determinante para agravar el cambio climático.

La cantidad de dióxido de carbono que cada suelo es capaz de liberar, no solo depende de las altas temperaturas provocadas por el cambio climático, sino que también influye el tipo de suelo. Los que tienen una textura gruesa por causa de la ausencia de arcilla pueden perder hasta 3 veces más CO2, que los de textura arcillosa y fina.

Los investigadores de las Universidades de Exeter y Estocolmo, responsables de la investigación, afirman que sus hallazgos ayudarán a identificar áreas que sean vulnerables a convertirse en sumideros de carbono y contribuirán a mejorar el Modelo del Sistema Terrestre conocido como ESM (por sus siglas en inglés), que se emplea para simular las variaciones a futuro del cambio climático.

Una triste realidad

Los científicos que realizaron la investigación advierten que en los suelos del mundo se almacena más CO2, del que emiten todos los árboles del mundo y el que se halla en la atmósfera, juntos. Este hecho es motivo de alarma ya que, incluso la liberación de un pequeño porcentaje puede tener un impacto realmente significativo en el clima.

Se estudiaron 9.300 perfiles de suelo, centrados en los primeros 50 cm de superficie (la capa superior de la corteza terrestre) y expuestos a diferentes temperaturas, proporcionados por ISRIC World Soil Information (Información Mundial del Suelo). Esto permitió a los investigadores estimar su probable impacto en el calentamiento global futuro.

Además del efecto de la exposición a las temperaturas, pudieron constatar que la contextura de cada tipo de suelo y su índice de permeabilidad eran determinantes para resistir o no los efectos del cambio climático y que, era más probable que los suelos con una mayor proporción de arcilla fueran menos vulnerables a liberar el CO2 contenido, que los de textura más gruesa.

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Y otra de las conclusiones a las que llegaron es que los suelos con más probabilidades de liberar CO2 eran los que se ubicaban en las zonas más frías del planeta y las menos resistentes al calentamiento. Por cada 10ºC de aumento en las temperaturas, la cantidad de dióxido de carbono almacenado podría disminuir hasta en un 25%.

Las diferencias en el almacenamiento de carbono según la textura del suelo, responden al hecho de que, los sustratos más finos proporcionan más minerales a la materia orgánica que se halla en la superficie y esto reduce el nivel de adhesión de las bacterias que deben degradarla.

Un futuro poco promisorio

Aun teniendo considerando que el estudio no ha tomado en cuenta los periodos de tiempo, por lo que la liberación de CO2 ya ha comenzado, gracias a este tipo de investigación se prevé que se podría contar con parámetros hasta ahora desconocidos, a la hora de reducir las incertidumbres en cuanto a la previsión del avance del cambio climático.

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Los científicos explican que, incluso si no se llegase a este nivel extremo de calentamiento, podemos usar estos datos como parámetro de comparación y los resultados son igualmente desalentadores. Dado que es muy poco en realidad lo que se está haciendo para detener el calentamiento global, la liberación de CO2 no haría más que agravar un panorama que no se presenta nada favorable.

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